Si queremos tener una conversación de pareja, ¿mejor prepararla o que salga espontánea?
Las dos cosas. Es muy importante sentir que podemos comunicarle cualquier cosa a nuestra pareja en cualquier momento. Que tu pareja se alegra por las cosas buenas que te pasan y que te apoya en tus malos momentos. De eso se trata, al fin y al cabo, de sentir que tenemos un soporte y alguien a quien acudir. Pero también ayuda tener algo así como un espacio seguro en pareja, una zona de la casa, que no sea el dormitorio ni el lugar donde pasamos tiempo de ocio, donde establecer una serie de normas, como por ejemplo no gritar o no faltar al respeto. Sobre todo si nuestras discusiones se nos suelen ir de las manos. Dentro de ese marco establecido, la zona segura puede servir como lugar para hablar acerca de temas importantes como finanzas, futuro, tareas de casa, miedos, celos... Muchas veces nos empeñamos en hablar de estos temas en cuanto surgen, en momentos de mucha tensión, como por ejemplo cuando estás enfadado con tu pareja porque no te ayuda lo suficiente. Pero si en lugar de ello podemos dejarlo para un momento de más calma, nuestros sistemas nerviosos no están activados, no estaremos a la defensiva y la otra persona estará mucho más abierta a lo que tenemos que decir.